España es uno de los países europeos con mayor potencial para desarrollar energías renovables al contar de media con más de 300 días de sol y unas 2.500 horas de luz al año, según Aemet.
El desarrollo de la industria fotovoltaica en nuestro país pasa por potenciar y explotar esta energía solar, que se ha convertido en un factor clave para que se posicione como líder en la generación de renovables. En la actualidad, España se sitúa en primera posición en Europa en producción bruta de energía eléctrica producida a partir de energía solar térmica, ocupa el segundo puesto en energía eólica y el tercero en energía solar fotovoltaica.

Tres retos principales
A pesar del contexto en el que se encuentran las renovables en España y teniendo en cuenta el trabajo realizado por las instituciones públicas para impulsar esta energía, todavía existen trabas que impiden alcanzar los objetivos planteados al ritmo que es necesario.
Uno de los principales retos es la necesidad de acelerar los permisos administrativos para poder poner en funcionamiento nuevos proyectos de energías renovables. En la actualidad, las administraciones tardan varios años en otorgar estas licencias, lo que ralentiza notablemente el desarrollo del sector en el país. Como solución a este problema, el Gobierno ha creado la División de Proyectos de Energía Eléctrica cuyo objetivo es acelerar estos trámites, dado que todavía hay más de 900 proyectos de renovables que continúan a la espera de su aprobación administrativa.
La capacidad actual de la red eléctrica es otra de las barreras que hay que eliminar. El objetivo de España es incrementar el potencial de generación de energía fotovoltaica de aquí a 2030, un aumento que también debe darse de manera paralela en la red eléctrica. Para que cuente con mayor capacidad, es esencial llevar a cabo una ampliación y modernización de la red de transporte.
El tercer obstáculo está relacionado con el almacenamiento de la electricidad que se produce. Hoy en día, las baterías eléctricas continúan desarrollándose para poder almacenar mayores cantidades de energía de forma eficiente y evitar desperdiciarla. Para 2030, uno de los objetivos del Gobierno es llegar hasta los 22 GW de capacidad de almacenamiento. Los sistemas actuales de almacenamiento provocan que se pierda gran parte de la energía producida, en base a esto, según Red Eléctrica de España, es prioritario avanzar en este tema y la solución pasa por ampliar la capacidad de almacenamiento y utilizar tecnologías como el bombeo hidráulico, el hidrógeno verde y las propias baterías eléctricas.
PNIEC: el plan para impulsar las renovables en España
La apuesta por las energías renovables en España contribuirá al desarrollo de la industria fotovoltaica y permitirá transformar la sociedad, electrificar la economía y alcanzar la transición energética.
Todo esto se ha establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que se aprobó en marzo de 2021 y, recientemente, ha sido revisado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
En esta última versión, los objetivos son más ambiciosos, teniendo como fecha límite, 2030. En el nuevo documento se establece reducir hasta el 32% de emisiones de gases de efecto invernadero. Para conseguirlo, el compromiso es que, en ese año, España cuente con 214 GW de capacidad total instalada en el sector eléctrico, de los cuales, 160 GW deben ser de renovables.
Las actualizaciones también afectan a la energía solar fotovoltaica. En el documento firmado en 2021 se establecía una potencia fotovoltaica de 36 GW, mientras que ahora el objetivo es de 76 GW.
En resumen, actualmente España se encuentra en una situación favorable para poder dar un impulso a las energías renovables y alcanzar los objetivos del PNIEC. Pero para ello, es fundamental profundizar en la agilización de los trámites e impulsar de manera decidida una colaboración público-privada fluida para desarrollar esta energía.