La energía eólica desempeña un papel crucial en la transformación del panorama de las renovables en nuestro país. El año 2022 marcó un hito significativo, ya que esta energía no solo ha contribuido a la reducción de emisiones de carbono, sino que también generó un ahorro de 7.358 millones de euros para los consumidores españoles.

Efecto reductor sobre el precio de la electricidad
Una de las conclusiones a las que llega el ‘Estudio Macroeconómico del Impacto del Sector Eólico en España’, elaborado por Deloitte para la Asociación Empresarial Eólica (AEE) señala que la generación eólica tiene efecto reductor sobre los precios de la electricidad y sobre los propios ingresos del sector.
Según este informe, esta energía ha desplazado a fuentes más costosas, ligadas a costosas importaciones de gas, lo cual ha contribuido a la estabilización y reducción de los precios en el mercado eléctrico. El uso de potencia eólica en lugar de combustibles fósiles ha permitido ahorrar a los consumidores españoles 31,25 euros/Mwh en 2022, debido a la reducción en el precio del ‘pool’ del mercado eléctrico.
Además, los datos aportados por la AEE en este estudio indican que la generación eólica ha sido la segunda tecnología en el mix energético en 2022, con 61.069 Gwh. Esto supone una cobertura de la demanda del 24 por ciento y un crecimiento muy significativo, ya que en 2005 suponía solo el 8 por ciento.
La contribución total de la energía eólica al PIB, sumando directa e indirecta, ha alcanzado los 5.896 millones de euros en 2022, según el informe. Se trata del 0,50 por ciento del PIB nacional.
Un sector que emplea a más de 39.000 personas
Hablamos, además, de un sector que emplea a 39.015 personas, entre puestos de trabajo directos e indirectos. Este es un dato a tener muy en cuenta, ya que supone un incremento del 14 por ciento en creación de empleo respecto a 2021.
Más allá de los datos económicos y del beneficio para los consumidores, que se benefician de tarifas más bajas al disminuir la dependencia de combustibles no renovables, el auge de esta energía conlleva el impulso a un sistema más eficiente y sostenible. En términos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el informe de la AEE destaca que en 2022 se dejaron de emitir 32 millones de toneladas de CO2 gracias a la eólica.
Por todo ello, podemos afirmar que la naturaleza sostenible y renovable de la energía eólica no solo contribuye a la mitigación del cambio climático, sino que también demuestra ser una alternativa económicamente viable.
Andalucía, a la cabeza
En el caso de Andalucía, cabe destacar que la región cuenta con un elevado potencial de recurso eólico y en los últimos años ha liderado el crecimiento de la potencia instalada en España.
Así se desprende del informe ‘Plantas de generación e infraestructuras energéticas de Andalucía’ de la Agencia Andaluza de la Energía, que a finales de junio de 2023 cifraba en 161 los parques eólicos existentes en Andalucía. Con un total de 3.637 MW instalados, estos parques generarían a pleno rendimiento la electricidad que consumen más de 1.900.000 viviendas durante un año.
Precisamente, la tecnología eólica es una de las principales iniciativas de Bogaris dentro de su división Bogaris Energy con importantes proyectos en provincias como Cádiz y Huelva, entre otros puntos.
Máximo histórico de producción de las renovables
Y todo ello coincide con las buenas cifras que arroja 2023, un año en el que según las estimaciones de Red Eléctrica, las energías renovables podrían cerrar con una aportación al mix de generación nacional superior al 50 por ciento, registrando así un máximo histórico de producción (más de 135.000 GWh).
Aunque la transición hacia una matriz energética más sostenible aún tiene que enfrentar algunos desafíos como el almacenamiento de energía o la integración eficiente en la red eléctrica, España continúa liderando la búsqueda de soluciones energéticas que beneficien tanto al medio ambiente como a la economía.