La sostenibilidad es un valor en alza en todos los sectores económicos, con especial incidencia en la promoción comercial. Desde hace años, los centros comerciales apuestan por mejorar la gestión medioambiental tanto en sus procesos como en sus instalaciones y cada vez implantan más medidas relacionadas con la gestión de residuos eficiente, el control de las emisiones de gases o la reducción del consumo energético.

Las nuevas demandas de los usuarios y los cambios de vida derivados de la pandemia han provocado que la actividad de los centros comerciales varíe en los últimos años. Implantar medidas medioambientalmente responsables se ha convertido en una prioridad para estos centros y es un aliciente para los consumidores e inversores.

Sostenibilidad: prioridad para los centros comerciales

En el XXVII Encuentro de Directores y Gerentes de Centros y Parques Comerciales se estableció un objetivo claro: conseguir que la rentabilidad de estos espacios y la sostenibilidad vayan de la mano. 

En dicho encuentro se consideró que es esencial adaptar los parques y centros comerciales a las normativas que regulen los estándares de sostenibilidad y más importante aún, que estas se puedan analizar internacionalmente. En este contexto, los criterios ESG (Environment, Social y Governance) ganan protagonismo, puesto que abordan factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo que se deben tener en cuenta para desarrollar un negocio. Adaptar los espacios a partir de estos criterios ofrece numerosas oportunidades, como la reducción de la huella de carbono o un mejor uso de los recursos naturales. 

En su decisión de mejora constante, cada vez son más los centros comerciales que se someten al sistema BREEAM de evaluación y certificación de la sostenibilidad en la edificación. Este método garantiza que se cumplen los objetivos propuestos en diferentes áreas como la eficiencia energética, salud y bienestar de los usuarios, impacto ambiental en la construcción, recuperación del suelo o reducción del consumo de recursos naturales.

Aspectos a tener en cuenta para que un centro comercial sea sostenible

El primer aspecto clave para que un centro comercial sea garantía de sostenibilidad es tener instalado un sistema de control de consumo energético. Según las mediciones que se hagan del consumo de calefacción, ventilación, aire acondicionado o iluminación, tanto de clientes como de trabajadores, se implantan soluciones como sensores de luz, temporizadores, dispositivos de protección solar o sistemas de regulación de ventilación.

La otra clave es la evaluación del transporte, es decir, estudiar a fondo el enclave en el que se sitúa el centro comercial y analizar las posibilidades de accesibilidad. El objetivo es reducir al máximo el uso del vehículo propio y que los clientes y empleados se decanten  por utilizar el transporte público y el transporte alternativo como la bicicleta. De este modo, se reduce de forma considerable la huella de carbono que se genera alrededor de la actividad del centro comercial. 

Para fomentar la movilidad con cero emisiones, los centros comerciales incluyen cada vez más puntos de recarga de vehículos eléctricos. A la vez, para aprovechar los espacios vinculados al transporte, se implementan aparcamientos fotovoltaicos que disponen de paneles solares integrados en las cubiertas  y permiten generar energía renovable.

Para minimizar el impacto sobre el medio ambiente, estos espacios cuentan con un sistema de gestión de residuos para recoger aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) de clientes y trabajadores y enviarlos a plantas para su tratamiento especializado.

Otro de los aspectos que se ha incorporado en el diseño de nuevos parques comerciales es el uso de sistemas de aislamiento con cubiertas vegetales. Estos elementos pueden reducir hasta el 50% de emisiones de dióxido de carbono y hasta un 30% en el gasto de energía al estar diseñados para mantener una buena temperatura en el espacio y disminuir el uso continuado de los sistemas de climatización.