El e-commerce, o la compra y venta de productos y servicios a través de internet, ya era un fenómeno imparable antes de 2020. Pero la pandemia lo ha intensificado. El 63% de los españoles ya realiza compras on-line y se estima que en 2025 se habrán triplicado las ventas a través de plataformas sociales ¿Cómo está influyendo ese boom del e-commerce en el desarrollo de parques industriales y logísticos?

La respuesta es clara: el e-commerce está impulsando la demanda y creación de parques logísticos y de naves destinadas al almacenaje, la preparación y distribución final de productos. La logística ha adquirido más importancia porque su papel en la experiencia del consumidor es mucho más determinante.
Complejos con más espacio y más automatización
Sólo en España y entre los años 2019 y 2021 la superficie de los parques logísticos ha aumentado en un 9,8%, con más de 80 inauguraciones, según el Informe Especial Parques Logísticos que elabora DBK. La inversión superó los 2.200 millones de euros el año pasado.
En este caso, se trata de complejos destinados a albergar grandes plataformas, con gran capacidad de almacenaje y que funcionan las 24 horas del día. Se están ubicando en zonas estratégicas por sus comunicaciones, alejadas de las ciudades, donde hay más disponibilidad de terreno. En el diseño, se tiene en cuenta la configuración de muelles para grandes tráilers y una construcción modular y flexible, que permita adaptar las instalaciones con facilidad a distintos clientes o necesidades.
Asimismo, los nuevos centros logísticos destacan por un elevado componente de automatización. La Inteligencia Artificial (IA) se ha incorporado de lleno a la gestión y seguimiento de la paquetería.
Naves de “última milla” en el entorno de las ciudades
Esa importancia que ha adquirido la logística con el comercio on-line está impulsando otras instalaciones intermedias o más cercanas a núcleos urbanos. Así, hay un aumento de la demanda de naves bajo el concepto cross docking, destinadas a la preparación de pedidos, sin almacenaje, para su distribución al usuario.
Y ha crecido hasta un 40% la demanda de las denominadas naves de “última milla” en el entorno de las ciudades. En este caso y dado que se trata de áreas en las que suele haber menos terreno libre, los inversores han puesto sus miras en suelos o polígonos industriales en desuso o en antiguas fábricas, en las que se están levantando ahora instalaciones enfocadas al comercio electrónico.
La sostenibilidad como reto
Al analizar cómo está influyendo el e-commerce en el desarrollo de parques industriales y logísticos no hay que pasar por alto la preocupación por la sostenibilidad. La mayoría de las nuevas construcciones se están realizando con criterios de eficiencia energética, incorporando instalaciones fotovoltaicas para autoabastecerse de energía y apostando por la movilidad eléctrica dentro de los complejos.