Durante décadas, el sector turístico ha sido un pilar esencial dentro de la economía española, contribuyendo de manera significativa al empleo y crecimiento económico del país. En los últimos años, el turismo también desempeña un papel fundamental en el mercado inmobiliario y esta unión entre turismo y Real Estate ha hecho que se genere un nuevo sector estratégico con un gran impacto positivo tanto en el terreno financiero como en el social.

El turismo como principal motor del mercado inmobiliario

El crecimiento que ha experimentado el turismo en los últimos años en nuestro país, ha convertido a España en uno de los destinos más importantes a nivel mundial. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023, el número de turistas internacionales que visitaron el país superó los 85 millones y se ha batido el récord de gasto turístico con más de 108.600 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento del 24,7% con respecto a 2022.

Este flujo turístico tiene un impacto directo en el mercado inmobiliario, sobre todo, en zonas de costa y áreas urbanas que se presentan como los destinos más populares. La demanda de viviendas vacacionales y segundas residencias están impulsando el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliario. Unos proyectos que están dinamizando cada vez más el mercado y que contribuye a la creación de empleo, especialmente en sectores relacionados como los servicios o la construcción.

Más inversión en inmuebles comerciales en las zonas turísticas

La evolución del turismo en España no afecta únicamente al mercado residencial, también tiene un gran impacto en el sector comercial. Según Savills, en 2023 la inversión de bienes inmuebles comerciales en espacios turísticos ha aumentado en un 30%. Este incremento refleja la confianza existente en el futuro del turismo en el país y la posibilidad de capitalizar el número de visitantes cada vez más mayoritario.

De entre el total de la inversión inmobiliaria, el sector hotelero es el que lidera el sector, con casi 880 millones de euros, que proceden un 52% de fondos institucionales y un 31% de inversores privados. Con respecto al origen de estas inversiones, dominan el mercado los compradores internacionales, especialmente de Arabia Saudí y Francia, con un 68%, mientras que el 32% restante pertenece a compradores nacionales.

Según datos del informe ‘Inversión Inmobiliaria en España’ que ha elaborado CBRE, tras los hoteles, el segundo mercado de mayor inversión en zonas turísticas es el de oficinas, con 716 millones de euros y seguido del sector retail, con 539 millones de euros, lo que supone el 10% del total de inversiones.

Tras ellos se sitúan los sectores industrial y logístico y, dentro de los denominados sectores alternativos, destacan los “healthcare”, centros o espacios para el cuidado de la salud.

Crecimiento del empleo en el sector

La mejora del comportamiento del sector turístico y los buenos resultados económicos han servido para crear más y mejor empleo. Según la asociación Exceltur, el 17% de los puestos de trabajo que se crearon el pasado año correspondieron a entidades de la industria turística, lo que se traduce en 95.224 empleos más que en 2022.

Este crecimiento se ha adaptado a la demanda turística de 2023 y, por ende, a la nueva estrategia que está adoptando el sector. El mayor aumento se ha experimentado en los alojamientos hoteles, con más del 20%, seguidos de las instalaciones de ocio, con casi el 18%, las agencias de viaje (13%), y las compañías de transporte, con un 16,9%.

Los operadores de ocio han duplicado su presencia y han apostado por situarse en nuevos espacios que permiten al usuario comprar y vivir experiencias. Esta tendencia también se ha visto reflejada en la generación de empleo vinculada a este tipo de entretenimiento.

De igual modo, la reactivación del turismo ha hecho que el retail físico crezca y el consumidor aumente su confianza en este tipo de espacios. A lo largo del año pasado, España recibió un gran número de visitantes nacionales e internacionales, que aumentaron su gasto medio en el país, gran parte del cual se realizó en el sector de las compras.