La pandemia nos aportó una nueva forma de entender no sólo nuestra vida personal, sino también las relaciones personales y comerciales. Los centros comerciales, como modelo de referencia polivalente para el sector retail en grandes urbes, dieron un paso al frente para adaptarse a un nuevo cliente en un nuevo contexto. Nuevas demandas, nuevas tendencias y servicios, que dan respuesta a las necesidades de las personas en su búsqueda de productos y ocio. Todo ello, sin olvidar la seguridad.
El sector retail se ha reinventado y ajustado a esta nueva realidad, con más servicios y funcionalidades para cubrir las necesidades actuales que se plantean. Y no hablamos sólo de una adaptación del contenido que se oferta al cliente, sino también del continente: los espacios que lo acogen, que son clave para hacer de su visita al proyecto comercial un momento diferente, con clara vocación de querer repetir.

Transformación del modelo comercial y de sus espacios
Los centros comerciales han demostrado ser uno de los segmentos con mayor capacidad de adaptación a la nueva normalidad comercial tras la pandemia. Espacios con nueva organización, accesos más optimizados, abiertos y una nueva experiencia de usuario han obligado a una transformación a la que el sector retail ha dado respuestas.
En esta búsqueda de espacios adaptados a la nueva realidad postpandemia, los promotores aconsejan el uso de construcciones modulares para una mayor versatilidad y optimización de los espacios disponibles. Esta práctica hace también más cómoda la experiencia del cliente, con una mayor oferta, así como con accesos directos a los establecimientos desde el exterior, aparcamientos de mayor tamaño, inclusión de zonas ajardinadas y una arquitectura mucho más cuidada, con diseños modernos e innovadores.
Nuevos conceptos
Pero esta nueva era en los centros comerciales no significa una ruptura total con lo anterior. Estos espacios cuentan todavía con una elevada especialización de establecimientos y oferta de ocio, para satisfacer una necesidad de compra variable en un mismo espacio.
Y ante la demanda existente, las tendencias de vanguardia del mercado buscan su espacio entre la diversidad de proyectos comerciales para satisfacer estos nichos de mercado. Ejemplos como el creciente interés por la decoración, la creación de nuevos espacios de recogida de compras sin necesidad de acceder al espacio comercial, las nuevas marcas emergentes o una mayor oferta lúdica y gastronómica para todos los públicos hacen especialmente del centro comercial un lugar multidisciplinar, en el que el usuario/cliente invierte más tiempo; Y, generalmente, su gasto medio es mayor que en otros espacios tradicionales.
Digitalización en los centros comerciales
Los cambios de hábitos de consumo en la época postpandemia han traído también un refuerzo de los canales digitales para el comercio. El retail ha ampliado su embudo de venta tradicional y potenciado la capa on line, que sigue en un continuo ascenso y prevé un nuevo crecimiento del 20% para este año 2023.
La hibridación con el mundo on line se ha hecho necesaria y la respuesta del retail ha traído consigo novedosas acciones: como potenciar el pago vía tarjeta de crédito, la inclusión de pantallas táctiles en las tiendas físicas para facilitar la compra, espacios de realidad virtual o incluso probadores inteligentes, entre otras muchas.
Incluso acciones tan sencillas como incentivar la recogida de las compras vía web en la tienda física suponen nuevas oportunidades que el sector retail explora y potencia.
Compromiso social y medioambiental
La sociedad actual ha evolucionado y prioriza pilares clave como la salud y el bienestar de las personas de nuestro entorno. Ese compromiso se ha hecho parte indeleble de los proyectos comerciales hoy día, con la implementación de medidas acordes a las recomendaciones sanitarias –para clientes y trabajadores–, así como una nueva reorganización que evite aglomeraciones. Porque es crucial hacer más agradable el paso de clientes por cada establecimiento (de nuevo, la experiencia de usuario sale a escena y el marketing relacional), con una mayor cercanía en la que el servicio al cliente sea el centro neurálgico.
Esa preocupación por el bienestar también incide en la obligación del establecimiento por potenciar y fomentar la sostenibilidad de su espacio y sus servicios. Tal y como se apunta desde la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales, el uso de nuevos materiales de construcción y el diseño de nuevos espacios más verdes son también un elemento diferenciador desde el punto de vista comercial y muy valorado por el cliente.
De ahí que la presencia de nuevos materiales de construcción, paneles solares, sistemas de iluminación inteligentes, una apuesta por el consumo responsable de agua o la presencia de jardines verticales, no sólo ayudan a reducir la huella de carbono de un complejo comercial, sino también a cristalizar la relación con un tipo de cliente cada vez más concienciado en estas materias.